
Rafael Achondo, Publicista de la Universidad del Desarrollo. Co-Founder y CEO de matteria, consultora especializada en conectar talento con organizaciones que buscan generar impacto positivo. La firma opera en distintos mercados de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.
La trayectoria de Rafael Achondo ha estado marcada por una fuerte vocación social. Desde joven participó como voluntario en campamentos y asentamientos, experiencia que más tarde lo llevó a involucrarse en iniciativas como TECHO y Pegas con Sentido. En esos espacios descubrió que era posible conectar el mundo empresarial con el impacto social y comprendió que el talento podía convertirse en una herramienta concreta para impulsar cambios.
Esa convicción dio origen a matteria, consultora internacional que acompaña a empresas, startups, fondos de inversión y organizaciones en la búsqueda y desarrollo de líderes, el fortalecimiento de sus equipos y la construcción de culturas organizacionales alineadas con un propósito. Para Achondo, el desafío va mucho más allá del reclutamiento, se trata de convertirse en un aliado estratégico para quienes lideran organizaciones y toman decisiones relacionadas con las personas.
“El talento es mucho más que un proceso de selección de personas. Es la herramienta que permite a las organizaciones crecer, innovar y generar un impacto positivo en la sociedad”, afirma. Desde esa mirada, matteria aborda desafíos que van desde la búsqueda de ejecutivos y la definición de estructuras de liderazgo hasta el diseño de incentivos, objetivos organizacionales, cultura interna y estrategias para desarrollar equipos de alto desempeño.
“El talento es mucho más que un proceso de selección de personas. Es la herramienta que permite a las organizaciones crecer, innovar y generar un impacto positivo en la sociedad”
“Queremos ser ese partner al que un gerente general llame cada vez que tenga un desafío relacionado con el talento”, explica. Esa visión ha acompañado el crecimiento internacional de la consultora y su trabajo con organizaciones vinculadas a la sostenibilidad, el impacto social y ambiental y el emprendimiento con propósito.
En 2014, Achondo viajó a Colombia tras adjudicarse un fondo de Corfo para expandir el proyecto que entonces desarrollaba en Pegas con Sentido. Aunque ese proceso de internacionalización no prosperó dentro de la organización debido a diferencias estratégicas entre los socios, decidió continuar por un camino propio. Levantó capital, instaló la operación en Colombia y fundó matteria, orientándola principalmente al sector privado, startups, fondos de inversión y grandes empresas interesadas en potenciar su liderazgo.
Con el tiempo, la consultora amplió su alcance a distintos países. La pandemia, lejos de frenar ese proceso, aceleró la expansión al reducir las barreras geográficas y consolidar el trabajo remoto. Esto permitió desarrollar proyectos en Argentina, Brasil, Paraguay y Centroamérica, además de iniciativas en Estados Unidos y Europa.
Su paso por TECHO y, posteriormente, por Pegas con Sentido fue determinante para comprender que existía una generación de profesionales interesada en trabajar con propósito y, al mismo tiempo, organizaciones que valoraban ese tipo de perfiles. “Nos dimos cuenta de que las empresas buscaban personas que hubieran vivido experiencias de voluntariado porque desarrollaban empatía, resiliencia y liderazgo”, señala.
Para el Publicista UDD, la comunicación continúa siendo una de las competencias más relevantes para cualquier líder. Asegura que la formación recibida en la Universidad del Desarrollo le entregó herramientas que utiliza a diario. “Todo tiene que ver con cómo transmites un mensaje y cómo lo entiende la otra persona”. Esa capacidad, explica, no solo sirve para vender un producto, sino también para liderar equipos, inspirar, persuadir y construir relaciones de confianza con clientes y colaboradores.


En un escenario marcado por el avance de la inteligencia artificial, Achondo considera que las tareas más mecánicas serán progresivamente automatizadas y que, por lo mismo, las capacidades humanas adquirirán todavía más valor. Entre ellas destaca la comunicación, el liderazgo, la empatía y la toma de decisiones. “La IA nos ayuda a optimizar procesos, pero nosotros queremos dedicar más tiempo a las conversaciones que generan valor para las personas y las organizaciones”, sostiene.
Esa misma mirada se refleja en la forma en que construye sus equipos. Al incorporar nuevos integrantes, privilegia la actitud por sobre la experiencia y valora especialmente las ganas de aprender, la curiosidad y la capacidad de adaptación. A esas características suma disciplina, rigurosidad, inteligencia emocional y cumplimiento de los compromisos. “La actitud abre puertas, pero debe ir acompañada de responsabilidad y capacidad para trabajar con otros”.
Emprender también ha implicado desafíos importantes. Uno de ellos ha sido conformar equipos sólidos y construir relaciones de confianza, tanto dentro de la empresa como con los clientes. A esto se agrega la complejidad de operar en distintos países, cada uno con normativas, sistemas tributarios y regulaciones diferentes. Pese a esas dificultades, asegura que volvería a escoger el mismo camino. “Emprender requiere energía, perseverancia y una enorme fortaleza emocional, pero también ofrece la posibilidad de aprender todos los días”.
Lo que más disfruta de su trabajo es conocer a personas que están impulsando cambios desde distintos sectores. Empresas tecnológicas y organizaciones que desarrollan soluciones en educación, salud, energía o inclusión financiera forman parte de un ecosistema que, según señala, le recuerda permanentemente que existen miles de personas trabajando para mejorar la vida de otros.
Achondo reconoce que su paso por la Universidad del Desarrollo marcó un antes y un después en su trayectoria. Más allá de la formación académica, valora especialmente las redes y relaciones que construyó durante esos años.
Recuerda, en particular, una temporada en Estados Unidos en la que recibió el apoyo de Sergio Gamboa, entonces profesor y director de la carrera de Publicidad, quien lo conectó con Roberto Awad, persona que se transformó en un importante apoyo durante su estadía en Miami, dado que fue clave para el nacimiento de la operación de TECHO en Estados Unidos. Para él, ese tipo de vínculos refleja el valor de una red universitaria capaz de acompañar a sus egresados más allá de las aulas y de abrir nuevas perspectivas personales y profesionales.
Actualmente, aunque sus viajes le impiden mantener un vínculo permanente con la Universidad, continúa colaborando como jurado en actividades vinculadas a Publicidad. Es una forma de retribuir una experiencia que considera fundamental en su desarrollo personal y profesional.
Con la mirada puesta en el futuro, aspira a que matteria continúe creciendo y acompañando a organizaciones cada vez más influyentes. Su objetivo es consolidar a la consultora como un aliado estratégico para quienes entienden que el talento no es un área más dentro de una empresa, sino uno de los principales motores de transformación.
“La Universidad ha sido el punto de partida de una trayectoria donde el propósito, el talento y la comunicación avanzan siempre de la mano”.
Entrevista: Realizada por Periodista Verónica Cid Albornoz
Edición: Alumni UDD
Fotografías: Enviadas por el entrevistado