
Hugo Tapia, abogado de la Universidad del Desarrollo. Socio fundador del estudio jurídico Tapia y compañía en Concepción y docente en la Universidad del Desarrollo.
Hugo descubrió que el verdadero éxito profesional no consiste únicamente en alcanzar las metas trazadas, sino en construir un proyecto coherente con los propios valores. Abogado especializado en Derecho Tributario y Corporativo ha desarrollado una carrera marcada por el rigor técnico, la ética y una profunda vocación formadora.
Durante 17 años se desempeñó en una firma auditora multinacional, principalmente en Concepción. En ese espacio construyó una sólida trayectoria profesional que culminó con su nombramiento como socio, una meta que se había propuesto desde el inicio de su carrera. Alcanzar ese objetivo significó años de esfuerzo, aprendizaje y dedicación. Sin embargo, al llegar a la cima, advirtió que el logro no le producía la satisfacción que había imaginado.
Esa inquietud dio origen a una reflexión decisiva. En una conversación con su señora surgió una pregunta simple, pero transformadora, si había alcanzado aquello que tanto anhelaba, ¿por qué no se sentía plenamente realizado? La respuesta lo llevó a reconocer que necesitaba redefinir su vida profesional y crear un proyecto propio, con una manera distinta de ejercer el derecho, más cercana, humana y conectada con las personas.
La pandemia fue el contexto que le permitió materializar esa idea. El tiempo de pausa y análisis le dio espacio para estructurar lo que luego se convertiría en Tapia y Cía., un estudio jurídico fundado en Concepción con la convicción de que desde regiones es posible ofrecer asesoría tributaria y corporativa del más alto nivel.
“Desde regiones es posible ofrecer asesoría tributaria y corporativa del más alto nivel”
Lo que comenzó con una sola persona se ha transformado, en cinco años, en un equipo integrado por más de diez profesionales. La oficina asesora a empresas y empresarios en materias tributarias, societarias, reorganizaciones patrimoniales y defensa del contribuyente, combinando excelencia técnica con una relación de confianza de largo plazo con sus clientes.
Establecer el estudio en Concepción fue una decisión deliberada. Hugo está convencido de que las regiones cuentan con el talento, la preparación y la capacidad para prestar servicios legales altamente especializados. A su juicio, muchas empresas valoran especialmente contar con asesores que comprendan la realidad local, se involucren de manera cercana y acompañen sus decisiones estratégicas.
El principal desafío fue atreverse a emprender. Dejar una estructura consolidada para construir un proyecto propio implicó asumir riesgos, enfrentar incertidumbre y desarrollar nuevas habilidades. Comprendió que ejercer el derecho con excelencia no es suficiente, también era necesario liderar equipos, generar confianza, tomar decisiones estratégicas y sostener una visión de largo plazo.
Otro reto relevante fue consolidar una identidad distintiva para la oficina. Desde el inicio, quiso que Tapia y Cía. destacara por su fortaleza técnica y, al mismo tiempo, por un trato cercano y humano. Esa cultura se ha construido día a día, sobre la base del trabajo bien hecho, la responsabilidad profesional y la confianza.
La ética ocupa un lugar central en su forma de entender la profesión. Este Alumni sostiene que detrás de cada estructura societaria, fiscalización o estrategia tributaria existen personas y decisiones con consecuencias concretas. Por ello, el abogado no solo debe ofrecer respuestas correctas desde el punto de vista jurídico, sino también actuar con integridad y criterio y sentido de responsabilidad.
Ese mismo principio guía el desarrollo de su equipo. Aspira a crear un entorno donde convivan la exigencia, el aprendizaje y la colaboración. Para él, formar buenos profesionales implica transmitir conocimientos técnicos, pero también cultivar responsabilidad, compromiso y respeto por las personas.

La docencia es una dimensión esencial de su trayectoria. Como profesor de Derecho Tributario en la Universidad del Desarrollo, ha encontrado una forma de aportar a la formación de nuevas generaciones y, al mismo tiempo, mantenerse permanentemente actualizado en un área que está en constante transformación.
En sus clases procura vincular la teoría con la práctica. Utiliza casos reales, siempre resguardando la confidencialidad de sus clientes, y analiza reformas legales, jurisprudencia y criterios administrativos recientes. De este modo, los estudiantes comprenden cómo el derecho tributario influye directamente en las decisiones empresariales y en la planificación de los negocios.
Su experiencia profesional enriquece el aula y la docencia, a su vez, fortalece su ejercicio profesional. Enseñar lo obliga a estudiar de manera constante, revisar contingencias, actualizar criterios y cuestionar los fundamentos de cada decisión. Esta interacción permanente entre teoría y práctica ha sido una de las claves de su desarrollo.
Hugo considera que la Universidad es también un espacio privilegiado para identificar talento. Actualmente, cuatro abogados formados en la UDD integran su oficina, varios de ellos antiguos alumnos suyos. Haber conocido su desempeño académico y sus cualidades personales le permitió invitarlos a sumarse al proyecto con una base de confianza ya construida. “Ver a esos estudiantes transformarse en profesionales consolidados es una de sus mayores satisfacciones”. Para él, el crecimiento de las nuevas generaciones confirma que la docencia no termina en la sala de clases, sino que continúa en el acompañamiento profesional y humano.
Respecto de los desafíos que enfrentan los estudiantes de hoy, destaca la importancia de la proactividad y el pensamiento crítico. En un contexto donde la información es abundante y está disponible de manera inmediata, considera fundamental aprender a analizar, interpretar y tomar decisiones con criterio propio.
También subraya la relevancia de las habilidades comunicacionales. Explicar temas complejos en un lenguaje claro, negociar, transmitir tranquilidad y asesorar con empatía son competencias esenciales que la tecnología no ha logrado reemplazar. En este escenario, la inteligencia artificial ha transformado significativamente la práctica legal. Herramientas capaces de revisar documentos, buscar jurisprudencia o analizar contratos permiten reducir tiempos y aumentar la eficiencia en tareas que antes requerían largas horas de trabajo.
“La tecnología no sustituye al abogado. El juicio profesional continúa siendo indispensable”
Sin embargo, enfatiza que la tecnología no sustituye al abogado. El valor diferencial sigue estando en la capacidad de comprender el contexto, interpretar los matices de cada situación y acompañar estratégicamente al cliente en la toma de decisiones.
A su juicio, la inteligencia artificial debe utilizarse con prudencia y sentido crítico. Si bien puede ser un apoyo extraordinario, también puede generar errores o entregar información imprecisa cuando no existe una revisión experta. Por ello, el juicio profesional continúa siendo indispensable.
Lejos de percibirla como una amenaza, ve en la inteligencia artificial una oportunidad para que los abogados concentren su tiempo en el análisis, la estrategia y la relación con los clientes. Las oficinas que logren combinar tecnología, cercanía y conocimiento técnico tendrán amplias posibilidades de crecimiento.
En un entorno donde el derecho, la tecnología y los negocios evolucionan constantemente, Hugo Tapia sigue convencido de que los principios fundamentales no cambian, actuar con integridad, comunicar con claridad, trabajar con excelencia y poner siempre a las personas en el centro de cada decisión.
“Actuar con integridad, comunicar con claridad, trabajar con excelencia y poner siempre a las personas en el centro de cada decisión”
La Universidad del Desarrollo desempeñó un papel decisivo en su trayectoria. Más allá de la formación académica, fue el lugar donde encontró a personas que marcaron profundamente su vocación profesional y su manera de entender el derecho.
Entre ellas destaca la profesora Elizabeth Emilfork, cuya influencia resultó determinante. Con rigurosidad, pasión y una notable vocación docente, lo motivó a especializarse en Derecho Tributario. Hugo reconoce que, sin su orientación, probablemente habría seguido un camino profesional distinto.
Su vínculo con la UDD ha evolucionado con el tiempo. Primero fue alumno, luego ayudante, más tarde profesor titular y hoy también empleador de egresados de la institución. Esta relación refleja una conexión profunda y sostenida con la Universidad.
En 2025 recibió el Reconocimiento a la Trayectoria Alumni UDD, otorgado durante el ReVive, encuentro Alumni realizado en Concepción. El premio representó para él un honor especial y una validación al camino recorrido, así como a los principios que han guiado su desarrollo profesional.
Más que un reconocimiento individual, interpreta esta distinción como un reflejo de los valores que la Universidad del Desarrollo promueve en sus estudiantes: excelencia, responsabilidad, cercanía y compromiso humano.

El reencuentro con profesores, colegas y miembros de la comunidad universitaria fue una instancia particularmente significativa. Valora profundamente el aporte de quienes participaron en su formación y reconoce que gran parte de la cultura de su oficina tiene raíces en esa experiencia universitaria.
Mirando hacia el futuro, su propósito es seguir consolidando Tapia y Cía. como un estudio de referencia en la zona sur del país, manteniendo altos estándares técnicos y una relación cercana con sus clientes.
Asimismo, desea continuar formando equipos sólidos y ofreciendo oportunidades a jóvenes abogados con vocación de aprendizaje y compromiso ético. Está convencido de que el crecimiento sostenible depende tanto de la excelencia profesional como de la calidad humana de quienes integran el proyecto. Por, sobre todo, espera seguir disfrutando de su trabajo. Considera que la pasión por lo que se hace se refleja naturalmente en el servicio a los clientes, en la formación de los alumnos y en la construcción de relaciones duraderas.
La historia de nuestro Alumni demuestra que el éxito profesional adquiere verdadero sentido cuando está alineado con las convicciones personales. Su trayectoria combina emprendimiento, especialización, docencia y liderazgo, siempre guiados por la ética y la búsqueda de excelencia.
Entrevista: Realizada por Periodista Verónica Cid Albornoz
Edición: Alumni UDD
Fotografías: Enviadas por el entrevistado – material de dirección Alumni UDD